visita

MUJER SIN CADENAS es un blog de "Crisálida Perenne", que es una marca registrada de acuerdo a las leyes mexicanas.

México

México

Página Web Crisálida Perenne

Mostrando entradas con la etiqueta dinero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dinero. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de junio de 2014

INFIDELIDAD FINANCIERA: Otra forma de engañar, ocultar y traicionar a la pareja





La infidelidad es sinónimo de traición, deslealtad, engaño, ocultación….En una relación de pareja, cuando aparece la infidelidad, la mayoría de las veces implica pérdida de confianza, una demostración clara acerca de la falta de compromiso y de la ausencia de la responsabilidad hacia un convenio pactado, ya sea de forma legal o verbal, pero también hacia el vinculo emocional y sentimental que se adquirió con la persona afectada. Y más que todo, la persona infiel muestra una absoluta carencia de amor y de respeto hacia sí mismo, por lo que puede esperarse cualquier cosa de ella después de haber sido capaz de engañar y traicionar.

Antes de profundizar en el tema, debemos mencionar que existen estudios que indican que cada día hay más mujeres infieles, no obstante, cabe aclarar que en sociedades machistas, tales como México y otros países donde las culturas están marcadas por estereotipos muy estrictos y determinados, la infidelidad sigue tolerándose y justificándose en el caso de los hombres, NO siendo así cuando de las mujeres se trata. Sin embargo hay que enfatizar que sea del género que sea,  en ningún caso debe tolerarse y, mucho menos, justificarse una traición de ningún tipo.

Pero ¿acaso existen formas o tipos de infidelidad? Podría decirse que sí, aunque como ya dijimos anteriormente, la infidelidad es la falta de lealtad y de verdad, en cualquier sentido. Sin embargo, podría clasificarse de acuerdo al objetivo que el infiel persiga (esta breve clasificación es subjetiva y de acuerdo al criterio de esta servidora). :

INFIDELIDAD EMOCIONAL: Cuando el que engaña (el infiel) conscientemente o no, involucra los sentimientos y las emociones de forma integral: amor, pasión, ternura, amistad, comprensión y todo lo que implique el estado anímico de un ser humano.

INFIDELIDAD SEXUAL: No se involucran los sentimientos ni las emociones, solo es l aspecto sexual (pasional). El infiel engaña, ya sea de forma ocasional (como una noche sin importancia) o en una aventura de tiempo relativamente corto con el fin de satisfacer sus deseos carnales.


INFIDELIDAD POR ABURRIMIENTO: El infiel no involucra sus emociones, solo lo hace para distraerse o romper la rutina. No persigue involucrarse de manera integral. Tal vez ni siquiera tenga relaciones sexuales con la tercera en discordia, pero demuestra mayor atención, confianza y entusiasmo por salir y distraerse con alguien distinto a su pareja.


INFIDELIDAD FINANCIERA: A la pareja no solo se le es infiel cuando se sostiene una relación paralela con otra persona. El hecho de ocultar información financiera también se considera una grave traición, según opinan algunos expertos. Y este tipo de infidelidad es el tema que tocaremos el día de hoy


Hablemos de  INFIDELIDAD FINANCIERA...



Hace algunos meses, cuando comenzaba mi proceso de divorcio, recuerdo una de las primeras pláticas que tuve con mi abogado, con relación a mi (hoy) ex marido. El abogado recababa la información pertinente acerca de la situación económica que prevalecía dentro de lo que era el hogar conyugal, por lo que el dato de los ingresos, comprobantes, bienes adquiridos y todo lo relacionado en ese sentido, era importante. La conversación que a continuación plantearé fue, además de vergonzosa por mi incapacidad para responder con exactitud y certeza, el parteaguas para darme cuenta de que viví, durante casi 20 años, con un total desconocido.


ABOGADO: ¿A cuánto ascendían los ingresos de FULANO? (Llamemos así al sujeto en cuestión por razones obvias)

YO: Con exactitud… no lo sé. Puedo darle un aproximado, según lo que él me decía o lo que yo veía que pagaba mensualmente en gastos ordinarios y en los pagos que se realizaban, pero no sé cuánto ganaba con precisión.

ABOGADO: ¡¡¿Nunca viste un recibo?!!, ¿Acaso nunca viste algún documento como su declaración de impuestos, un comprobante de pago o algo similar?

YO (Visiblemente apenada y sintiéndome absurdamente fuera de lugar cuando noté su expresión de sorpresa e incredulidad): No, nunca me enseñó nada. Él tenía guardados sus documentos personales, incluyendo sus recibos de pago, en un portafolios negro que tenía bajo llave en la oficina de la empresa para la que trabaja…. En la casa no tenía ningún documento de él, ni siquiera copias de su acta de nacimiento.

ABOGADO: ¡Qué raro!, pero supongo que sí sabrás el nombre de la empresa donde labora.


... A lo que contesté muy segura:

YO: ¡Eso sí lo sé!. Se llama SERVICIOS ABC (nombre falso utilizado para este post), y lleva casi 10 años trabajando ahí. 


Bueno, en aquel momento eso era lo que yo pensaba, pero tampoco era cierto... Tiempo después, durante el juicio de divorcio, supe que la empresa que le pagaba a FULANO  por los servicios que prestaba, no tenía esa razón social, así se hacían llamar para algunos trámites, pero en realidad era otra empresa creada por ellos mismos la que pagaba su sueldo (por cierto, el único empleado en esa nómina), así como todas sus prestaciones. Es decir, FULANO trabajaba en una empresa llamada SERVICIOS ABC, pero aparecía en una nómina de una empresa denominada MULTISERVICIOS ABC, es decir, de nombres similares pero jurídicamente entidades distintas, lo que para efectos legales, fiscales y de cualquier otra índole (desconocidos para mí), ya no es lo mismo, y por tanto,  la empresa SERVICIOS ABC tenía la obligación de proporcionar información que  acreditaran a FULANO como “empleado” de la otra empresa. 


Cuando supe eso, mi primera reacción fue de asombro y confusión, pero no solo eso, también me sentía estúpida, traicionada, dolida y hasta burlada... ¿cómo era posible que durante el tiempo que estuve casada con ese tipo, nunca me haya enterado del nombre real de la expresa que le pagaba?. Según yo,  él trabajaba y cobraba en la misma empresa, y como nunca le pedí un comprobante de ingresos porque (erróneamente) asumí que era verdad todo lo que él decía, no se me ocurrió otra cosa.

Sí, fui engañada por la persona con la que conviví casi 20 años de forma cercana, íntima y, peor aún, era en quien confiaba plenamente. Pasé años viviendo así, desconociendo una realidad que tenía frente a mí, y de pronto todo se volvió un espejismo. Solo él sabe porqué escondió información que, supuestamente, en un matrimonio debe compartirse de forma espontánea, natural y honesta.  Ante eso, no me imagino en qué más pudo engañarme tan cínicamente. Nunca me di cuenta si alguna vez pudo haber sido infiel de otra forma, pero financieramente sí lo hizo siempre, y ahora sé que pudo (y puede) ser capaz de muchas cosas más.

Confieso que sí, que su comportamiento evasivo y en ratos sospechoso, me extrañaba un poco, pues no era lógico ni normal que guardara toda su documentación personal (y quién sabe qué otras cosas más) fuera de casa, pues al contrario de él, mi hija y yo teníamos un archivero localizado en el closet de la recámara donde dormíamos el FULANO y yo, el cual se encontraban al alcance de todos, y que contenía todos los documentos de ambas, tanto de mi hija como los míos, como son actas de nacimiento, registros, comprobantes de estudios, pasaportes, certificados, estudios médicos, claves de los correos, mi cédula profesional y toda la documentación e historial sobre nosotras. Y a todo eso, él tenía libre acceso. Pero lo suyo, lo mantuvo aparte...

Varias veces me atreví a preguntarle la razón por la cual no tenía ningún documento en casa, pues cada vez que era necesario un papel o un comprobante de su persona, había que ir a su oficina para que él (y solo él) lo recogiera. Y siempre respondía:

- Es por protección, mis papeles están más seguros  allá.  Fin de la discusión.


¿Seguros de qué o de quién? ¿Por qué ocultarme todo lo relativo a sus ingresos, su lugar de trabajo y quién sabe qué más? Es un hecho, su objetivo al no proporcionar ningún tipo de información ni tener comprobantes o documentos personales a la mano, lo hacían tener el control de todo y así someterme y dominarme; fui dependiente 100% de él, de sus decisiones y de sus imposiciones. Fue así como pasé de manera  inadvertida  a padecer violencia emocional y económica. 

El relato anterior, fuera de lo absurdo que pueda resultar para muchas mujeres, es una triste realidad que les sucede a otras tantas (y a hombres también), sin embargo, como siempre pasa, ocurre más y en circunstancias más adversas al sexo femenino que al masculino, por eso me referiré, como casi siempre, al caso de las mujeres.

Es sabido que toda relación debe basarse, por convicción u obligación, en la confianza si quiere ser duradera. Y en especial cuando se trata de una relación sentimental que se planea llevar a otro nivel, como el matrimonio.

Cuando nos casamos, la mayoría de las parejas forman lo que se denomina legalmente como sociedad conyugal, la cual debe ser próspera para el beneficio de la pareja, por lo que todo aquello que atente contra este propósito defrauda la confianza y afecta la estabilidad de la relación.

Ocultar la verdadera situación financiera a la pareja antes y después del matrimonio es un claro caso de INFIDELIDAD FINANCIERA. Por ejemplo, cuando se desea adquirir una vivienda  junto con el esposo. Lo primero es acudir al banco, pero supongamos que es ahí cuando te enteras que el préstamo ha sido negado porque él debe mucho dinero en tarjetas de crédito y dejó de pagar algunas de ellas, por lo cual su crédito está arruinado. Esto sucedió antes del matrimonio, pero te lo ocultó, y eso atenta contra la confianza que depositaste en él. 

Este tipo de situaciones suelen presentarse porque en la etapa de enamoramiento las personas no reparan en el concepto y el manejo del dinero y porque se piensa: ‘lo mío es tuyo y lo tuyo es mío’, sin darse cuenta de que cada uno tiene necesidades distintas.

Pero las cosas pueden ser aún más serias. Otro ejemplo, cuando durante el matrimonio alguno de los dos, por sus malos hábitos de consumo, adquiere deudas mas allá de sus posibilidades, algo muy común en compradores compulsivos, y esto trae como consecuencia que para no dañar su crédito debe destinar la mayor parte de sus ingresos para pagar las deudas o, simplemente, son tan grandes que no se pueden pagar, arruinando así el crédito de ambos porque se usaron tarjetas de crédito de responsabilidad compartida.

Dentro de las infidelidades financieras más comunes están: ocultar efectivo, compras grandes y pequeñas, esconder facturas, mantener cuentas de ahorro o tarjetas de crédito secretas, mentir sobre el nivel de endeudamiento, el monto gastado en un regalo, comprarse una propiedad y ponerla a nombre de un familiar, incursionar en un negocio, recibir ingresos extras, servir de fiador o adquirir deudas, todo ello sin consultarlo con la pareja, entre otros.

En estos casos existe infidelidad porque, cuando se conforma una sociedad conyugal, los ingresos y bienes ganados durante el matrimonio se constituyen legalmente en un patrimonio común, y si alguno de los dos atenta contra este o comete un fraude, esto incide en el capital conjunto.

¿Y por qué se dan estas mentiras o se esconde el dinero? Normalmente, el tema del dinero es uno de los últimos hablados –si es que se llega a hablar- antes del matrimonio, pues la cultura nos ha enseñado que hablar de dinero con nuestra pareja es una señal de que falta amor. Así, ambas personas entran al matrimonio con su propio conjunto de creencias y hábitos sobre las finanzas, y dado que no se habla al respecto, cada quien actúa como mejor le parece. Con el tiempo se dan cuenta de que algo anda mal, y por vergüenza, culpa o un intento de evitar que el otro miembro de la relación se preocupe, el o la infiel decide callar y ocultar el problema.

Es un hecho que independientemente del nivel socio-económico, el dinero es quizás el principal factor de conflicto entre las parejas. Y cuando mentimos en un tema tan delicado como el manejo del presupuesto familiar, se pone en riesgo la estabilidad del matrimonio.

No son solo las manchas de labial en una camisa, ni las llamadas intrigantes a horas extrañas las que desatan más conflictos entre las parejas. Un psicólogo clínico, afirma que independientemente del nivel socioeconómico, el dinero es quizás el principal factor de conflicto entre las parejas. El dinero tiene varios significados: da seguridad, estatus, prestigio y acceso a diferentes privilegios, además de ser un vehículo de poder, explica el especialista.

Si existe un equilibrio entre los ingresos de ambos, y están de acuerdo en cómo manejar la economía del hogar, la situación se mantendrá equilibrada, pero si uno de los dos gana menos o uno se queda en casa y el que tiene ventaja económica la hace prevalecer sobre el otro… ahí empieza, posiblemente, la "traición" económica.

¿QUIÉNES SON LOS INFIELES FINANCIEROS?
Como ya hemos visto, se les conoce como infieles financieros a las personas que mienten a su pareja sobre el uso de su dinero, que realizan compras compulsivas a sus espaldas, sin revelar su situación financiera sea buena o mala.


Ocultan aspectos de sus finanzas a su pareja, no le dicen cuánto ganan realmente, son propensos a endeudarse, o no le comentan cuánto gastaron en una compra.


Ser un infiel financiero no solo implica ocultar información sobre los ingresos y su manejo, sino también las deudas y todos los egresos que puedan poner en riesgo el patrimonio familiar.


Los hábitos más comunes en la economía de una pareja son hacer un fondo común para cubrir los gastos o dividírselos de manera equitativa o proporcional al sueldo. Algunas parejas guardan parte de su sueldo, lo que no comparten, para hacer con ello lo que quieren y otros sacan de ese fondo común para sus gastos personales también. Y eso está bien, lo malo es cuando se oculta, cuando se engaña, porque si no está claro desde el principio cómo se va a hacer, al final, traerá problemas. 

A pesar de estar casados y aunque el matrimonio es una comunidad de vida y de bienes, hay quienes aún defienden que su sueldo es suyo y sus ahorros también. No entienden que los bienes matrimoniales pasan a ser compartidos. Cada vez que uno de los dos miente en algún aspecto del matrimonio, especialmente con compromisos previamente pactados, comete infidelidad. Y esa regla aplica por igual para la vida romántica, la sexual y la financiera.

Un estudio reciente realizado en Estados Unidos por la revista Forbes y The National Endowment for Financial Education encontró que en el 80 por ciento de las parejas, un cónyuge ocultó asuntos referentes a las finanzas. Esto quiere decir que ocho de cada diez personas engañan a su pareja en cuestiones de dinero. Según el estudio, mientras las mujeres esconden las facturas y ocultan compras por valores importantes,  los hombres callan sus ingresos y mienten sistemáticamente sobre sus deudas y cuentas bancarias.

En dicho estudio se destacan ciertos puntos:


58% esconde dinero. Esa es la mentira más común.

54% ha hecho alguna compra a escondidas de su pareja.
30% ha escondido una cuenta por pagar.
16% no le ha dicho a su pareja sobre alguna compra importante que ha hecho.
15% tiene una cuenta bancaria a espaldas de su pareja.
11% ha mentido sobre sus deudas.
11% no dice la verdad sobre sus ingresos.


El estudio también muestra que la infidelidad financiera tiene consecuencias muy graves, con un 11% de parejas separadas y un 16% de divorcios por ese motivo. 


CAUSAS DE LA INFIDELIDAD FINANCIERA:
Las razones para la infidelidad económica son muy diversas: La principal es el miedo al conflicto. Otra es el miedo a que la pareja no maneje bien las finanzas y con esa falsa justificación se le miente. También influye la cultura: si en su familia fue bien visto que el padre manejara la economía familiar sin contar con la opinión de la madre, la persona tenderá a repetir este patrón. 


Otras veces, hay que admitirlo, prima el simple deseo de tener el control, de dominar, de someter, anota Gloria Cecilia Ramírez, psicóloga y directora de Escuela de Vida.


Según Viviam Unás, coordinadora del Grupo de Estudios de Género de la Universidad Icesi, hay quienes no se han dado cuenta de que los tiempos cambiaron y las relaciones amorosas también. Antes el hombre asumía en su totalidad el tema económico y él, en su rol de proveedor, era quien tomaba las decisiones. En cambio, hoy tenemos a dos sujetos en condiciones de mayor igualdad porque ambos trabajan, hay capitales por fuera del matrimonio y, además, hay mayor conciencia de la fragilidad de la relación matrimonial y una menor confianza en que el matrimonio sea para toda la vida, explica.


Si alguien es capaz de tener una cuenta en el banco sin decirle a su pareja o hacer una compra que involucre una gran cantidad de dinero y tampoco decirlo, hay dos cosas que yacen detrás: 

1) La falta de confianza de uno en el otro. 
2) Querer sobreponer los propios intereses a los de la pareja. Si ambos han decidido que ahorrar para comprar una casa o para la educación de los hijos es prioridad pero uno de los dos piensa que no pasará nada si se compra un tremendo reloj nuevo o la última cartera de moda, las prioridades no han sido bien establecidas. 

Por tanto, es  recomendable hacer acuerdos claros en pareja, pues cuando dos personas se unen constituyen una sociedad en la que debe haber planeación. Además de realizar un presupuesto, las parejas también deben hacer, en lo posible, un fondo común al que ambos aporten. Cada uno puede tener sus propios gastos, pero debe hablar de ellos, no esconderlos. Igual que en una empresa, cada socio aporta pero también puede tener inversiones fuera. Y como en toda empresa o sociedad, el manejo debe ser transparente y claro porque si uno de los socios se endeuda con el capital de la empresa, y no tiene cómo responder, puede llevar a la compañía a la quiebra y la sociedad entraría a responder por la deuda.


“Tener que cubrir las deudas del otro siempre va generar resentimiento. Descubrir que se ha mentido genera un rompimiento”, recalca  un docente del Politécnico Grancolombiano.


En pocas palabras, cuando se miente al otro en un tema tan delicado como el manejo del presupuesto familiar, se está poniendo en riesgo la estabilidad del matrimonio. Si la persona sistemáticamente oculta información o sustrae dinero del presupuesto familiar para gastos inoficiosos (como compras innecesarias o vicios como el juego, las drogas o el alcohol), podría motivar una inminente separación.


Siempre será más seguro contarle a la pareja cuál es su situación real de ingresos, gastos, deudas o inversiones, para que en caso de dificultades, de manera conjunta, se pueda enfrentar la situación. Además, en caso de muerte o enfermedad del cónyuge, la familia debe saber bien con qué cuenta para seguir su vida y a qué acreedores debe responder. Así se evita que terceros quieran sacar provecho de la situación.


Hay algo claro: que cada miembro de la pareja llega con una información o concepción distinta del dinero y su manejo, pero el éxito está en que cada lo uno ponga en conocimiento del otro, para establecer reglas y blindarse ante una crisis generada por infidelidad financiera


¿PUEDE SER LA INFIDELIDAD FINANCIERA CAUSA LEGAL DE DIVORCIO? 
La infidelidad financiera es una falta a la confianza como la que se comete en cualquier circunstancia, pero solo puede llegar a ser causal de divorcio cuando los actos implican un incumplimiento de las responsabilidades económicas con la pareja o un detrimento del patrimonio no consentido. Por ejemplo, cuando uno de los dos miembros se convierte en deudor solidario sin consultar y luego embargan la vivienda familiar, o cuando incurre en deudas de las cuales la pareja no tiene idea y que terminan en embargos y líos jurídicos.

Sin embargo, la infidelidad financiera afecta a muchas parejas de forma tal que pueden terminar en la disolución del matrimonio por el hecho de haber traicionado la confianza de la parte afectada.

Entonces ¿ocultar información financiera o mentir a la pareja sobre las finanzas se puede considerar infidelidad? Según los expertos, no cabe ninguna duda. Y la razón es que ser infiel es faltar a la lealtad y a la confianza, valores que exigen las leyes de la fidelidad y el honor en toda relación de pareja. Y en ese sentido, la lealtad y la confianza no solo implican los ámbitos del afecto, la sexualidad y el respeto, sino también la billetera. No obstante, el asunto trasciende la moral y tiene implicaciones legales, sobre todo en sociedades como la nuestra, donde una de las principales causas de divorcio es la situación financiera.

RECOMENDACIONES PARA EVITAR LA INFIDELIDAD FINANCIERA

¿Cuál sería la solución? Una posibilidad es hacer un presupuesto de gastos de acuerdo al ingreso familiar, que incluya los gastos fijos de la pareja (vivienda, servicios, transporte, alimentación, etcétera), otra parte destinado al ahorro y a gastos no previstos (alguna enfermedad o algo que surgió de repente) y otra parte dedicada a gastos personales que sea de libre disposición. Si cada uno trabaja, se sentirá cómodo gastando ese dinero en lo quiera sin necesidad de rendir cuentas al otro.

En estos tiempos así como se acostumbra pedir a tu nueva pareja que se practiquen exámenes médicos para asegurarse que ambos estén libres de enfermedades de transmisión sexual, es muy importante también hablar sobre el dinero, sobre  la situación económica personal que ambos mantienen antes de llegar al matrimonio, así como de las expectativas y fornas que ambos desean establecer con respecto a la economía familiar.  

Aqui enumeramos algunas especificaciones. Recuerda, lo ideal es prevenir cualquier situación pero lamentablemente nada es seguro ni definitivo:


1. Conversar. El dinero es un recurso valioso para la vida en pareja. El dinero es un tema de disputa y generador de peleas, sin embargo, es fundamental que sea un tópico más para hablar entre dos naturalmente y para consensuar. De cómo se utilice dependen en gran medida su desarrollo y proyección. Encuentra espacios para conversar sobre cómo manejar el dinero. Hay que tomar de común acuerdo las decisiones que involucren la estabilidad patrimonial.



2. Establecer reglas. Tómate el tiempo necesario para negociar con tu pareja la distribución de los gastos. Es importante acordar qué parte será destinada a los ahorros, y cuál al tiempo libre, a las salidas, los viajes y las compras. Sin importar quién gane más, o si los dos lo hacen, se deben priorizar los intereses en común para la pareja.


3. Ninguno debe sentirse en desventaja.


4. Presupuesto compartido. Los infieles financieros se rehúsan a establecer una ruta financiera con su pareja y evitan hablar sobre sus planes a futuro. Para evitar esto, lo principal es comunicar los objetivos que se desean alcanzar en conjunto y la mejor ruta para lograrlos. Determinen cuáles son sus gastos fijos y establezcan un presupuesto para dos, esto les dará la oportunidad de cumplir las metas compartidas que dejaron postergadas.

5. En el banco. Lo ideal es tener cuentas separadas y una cuenta más, conjunta, para gastos familiares y viajes.

6. La prueba de amor: el estado de cuenta. Mensualmente revisen los estados de cuenta, esto además de brindarles tiempo a solas les ayudará a asegurarse que el presupuesto que determinaron se está cumpliendo correctamente.

7. Cuentas claras, relaciones largas. Las cuentas claras. Ambos deben estar informados cuando se comparten espacios, obligaciones y pagos en común que impliquen ingresos, gastos, manejo de deudas e inversiones. En conjunto registren las deudas que tienen por pagar y desarrollen un plan para eliminar estos pendientes. El secreto está en platicar en pareja cómo aumentar sus ingresos y recortar a aquellos gastos innecesarios.


8. La forma en que cada miembro de la pareja maneja el dinero depende del lugar de poder que ocupa dentro de la relación. Hoy en muchas familias, es la mujer quien tiene esa posición y, si bien muchos hombres lo toleran sin problema, hay otros que se sienten heridos y avergonzados. Fíjate cuál es la reacción y actitud de tu pareja y háblalo si es un problema.

9. Planear el futuro y preveer imprevistos en la medida de lo posible. Diseñe un proyecto financiero en pareja para realizar sueños, viajes y actividades que fortalezcan la relación. Es una excelente idea reservar una cantidad de dinero para proyectos juntos como un viaje. Otra buena idea es armar acuerdos previos a cambios posibles como el nacimiento de un hijo o un cambio de trabajo.

10. Consultar a un experto. Cuando hay un patrimonio en común, es importante contar con asesoría financiera y tributaria

Lo importante es que la economía de la casa funcione y que cada uno de los miembros de la pareja se sienta cómoda con los acuerdos que se tomen juntos. El dinero no puede ser un tabú que agriete una relación, sino el cimiento sobre el que acomoda la seguridad de la vida diaria.

IMPORTANTE: Si eres víctima de este tipo de infidelidad… busca una solución que beneficie a la pareja SIN que tú tengas que salir perjudicada en ningún sentido. 


Por el contrario, si tú eres el infiel financiero, analiza las razones y, según lo requiera el caso, pide ayuda. 


NOTA: En lo personal, NO es infidelidad financiera en el caso de aquellas mujeres maltratadas que viven en sociedades machistas con maridos irresponsables, que las obligan a buscar soluciones para poder subsistir, principalmente, por sus hijos. Muchas mujeres tienen la necesidad de "guardar" dinero del gasto o de algún trabajo que realicen, temerosas y evitando ser sorprendidas por sus parejas, pues si llegan a darse cuenta que ellas tienen "algo" de dinero para la comida o para cubrir alguna necesidad básica,  les quitan el dinero, además de golpearlas.... Digan lo que digan, las mujeres son siempre más vulnerables, y la mayoría busca formas  de sobrevivencia, por tanto, debería denunciarse y sancionarse a los irresponsables causantes de todo  tipo de situaciones adversas y desesperadas. 

MUJER: 



Mi humilde testimonio siempre es con el único afán de compartir algunas de mis experiencias y transmitir el mensaje de ALERTA. Tal vez  muchas mujeres  también padezcan situaciones similares  y, posiblemente,  no se han dado cuenta, tal y como yo viví:  en la ignorancia más absoluta.  Siempre hay señales que nos alertan de algún riesgo, pero muchas veces no queremos verlas, pero si permitimos que nuestra pareja tome el control total de los gastos y las facturas – y creemos en él  ciegamente – no nos daremos cuenta de que algo va mal hasta que nos estalle en la cara.

Por eso, nunca me cansaré de sugerir que lo más importante es informarse, y solo así tomar las medidas pertinentes, según sea el caso.  


Recuerda que es imprescindible que las mujeres trabajemos, que tengamos nuestros propios ingresos y luchemos por ser autosuficientes en todos los sentidos, así, pase lo que pase, no quedarás en una situación económica adversa, o a la deriva. Si estás casada, no permitas que abusen de ti, mantente alerta y prevén los engaños y las ocultaciones del tipo que sean. No lo permitas, pues no solo dañan tu integridad emocional, sino que también, como ya vimos,  pueden dañar otros aspectos importantes de tu vida. 


((()))

FUENTES:








lunes, 17 de febrero de 2014

MUJER Y DINERO: Pequeños gastos y Grandes gastos




En esta sociedad capitalista, todo el tiempo estamos tomando decisiones con respecto a qué comprar, en qué gastar nuestro dinero: gastos pequeños, gastos mayores, cómo hacerle para ahorrar algo, pues, prácticamente nada puede hacerse sin el intercambio de dinero por bienes y/o servicios. Qué diferencia de las sociedades mayoritariamente agrarias que producían todo lo que comían y vestían. 

Si bien ya es una desventaja depender de quienes producen para poder adquirir lo que necesitamos, la cosa se complica con la sociedad de consumo, la mercadotecnia diciéndonos lo que debemos tener, cómo debemos vestir, cómo debemos lucir. ¿Has oído la siguiente frase? “Come pollo y eructa pavo”. Tal vez te sea familiar la frase en inglés “To Keep up with theJoneses” que tiene un significado similar a la primera y es aparentar un estatus socio-económico superior al que realmente tenemos. Es correr detrás de una imagen, de una fantasía de riqueza, felicidad y perfección que, mágicamente, se puede adquirir con dinero. Es ese competir con todas las personas para dar la apariencia de ser afluentes y en ese afán, podemos endeudarnos tontamente y desprotegernos no sólo durante los años productivos sino cuando ya no podamos generar más ingresos.

Durante siglos, las familias que tenían un cierto estatus social y económico, lo conservaban, es decir, era difícil la movilidad social. Con la Revolución Industrial, el éxodo del campo a las ciudades y el capitalismo, la posibilidad de cambiar la situación económica ya no era imposible, si bien, tampoco fue fácil. Algo que era característico de esas épocas es que la gente sólo tenía lo que podía costearse. Aún eran sociedades que cuidaban su dinero y sus pertenencias: un mueble podía ser para toda la vida, incluso lo heredaban a sus hijos; el auto duraba muchos años, la ropa pasaba del hijo grande al pequeño sin problema. Las reparaciones eran normales ¿Te has fijado que en las grandes ciudades los talleres de reparación de máquinas, calzado, ropa, televisores, radios y demás objetos son cada vez más escasas?

Con las tarjetas de crédito, las oportunidades de adquirir objetos y servicios costosos y no tan importantes, está al alcance; por esta razón, puede resultar difícil, a simple vista, darse cuenta de quiénes pueden costearse cierto nivel de vida con holgura y quiénes deben todo lo que tienen. 

La mercadotecnia, herramienta importantísima del sistema, es tan hábil para avergonzarnos por no tener lo último o para convencernos de la importancia de adquirir tal o cual objeto. El sistema que se inventa celebraciones – como el Día de San Valentín – una de tras de otra para tenernos gastando continuamente, cuesta trabajo no perder el control. Vivimos en una cultura de la obsolescencia: no bien acabas de comprar una computadora o una tableta, ya está saliendo otra que tiene algo que tú “debes tener”. Lo mismo sucede con la ropa, los autos…todo y la gente se apresura a cambiar sus pertenencias pues se asocia tener muchas cosas – costosas – con tener éxito. 

Hace unos días leí algo que llamó mi atención pues son ideas que nos pueden ayudar a alejarnos de la perniciosa costumbre de vivir por encima de nuestras posibilidades. Este texto señala que no sólo debemos tener cuidado con los pequeños gastos que van minando nuestra economía: también hay algunos gastos importantes que determinarán el tipo de vida que tendremos en el futuro ¿Cuáles son? 

1. El automóvil. La regla es que el auto que conducimos no debe costar más de una tercera parte de nuestros ingresos anuales. Mucha gente que gana menos de $18,000 al mes, conduce un auto de $250,000 o más. Lo anterior, sin contar con el pago de gasolina, seguros, tenencia, servicios, verificación (si vives en México). ¡Es una locura!

2. La Casa. Aquí la regla es que el precio de la casa no debería ser mayor al triple de los ingresos anuales de todas las personas que contribuyen al pago de los gastos, es decir, si ganas los mismos $200,000 de nuestro ejemplo, la casa no debería rebasar los $600,000. En resumen, el gasto mensual total por la casa – incluyendo el pago de la hipoteca, seguro, impuestos y mantenimiento, debería fluctuar en una cantidad cercana al 30% de tus ingresos brutos mensuales.

3. Los hijos.En México, una pareja desembolsa entre 2.7 y ocho millones de pesos en concebir, tener, alimentar, vestir y educar a cada uno de sus hijos, hasta cumplir 18 años de edad.Oliver Ambía, director de la licenciatura en Administración Financiera del Tec de Monterrey, campus Santa Fe, explicó de acuerdo al nivel socioeconómico, una familia desembolsa una media de tres mil a 17 mil pesos en cuidados antes y durante el embarazo, donde se incluyen siete revisiones con el ginecólogo. A ello, se suma entre ocho mil y 50 mil pesos para el parto; hasta 17 mil pesos anuales en pañales, hasta los tres años de vida; de cuatro mil a 15 mil pesos en consultas semestrales al pediatra, durante los primeros seis años de vida del pequeño; y entre dos mil 500 y cinco mil pesos en vacunas, aunque existe la posibilidad de recurrir a un hospital público.

El especialista explicó que los gastos más importantes que las familias deben cubrir por cada pequeño, desde el nacimiento hasta la mayoría de edad, son: entre 36 mil y 90 mil pesos en vestido, de 1.9 a 3.2 millones de pesos en alimentos, con un gasto de 300 a 500 pesos diarios; y de 600 mil a 3.5 millones de pesos en educación.Este último rubro comprende los gastos de preescolar, primaria, secundaria, bachillerato y universidad, los cuales aumentan según el tipo de institución –pública o privada–, así como los requerimientos en inscripciones, colegiatura, transporte y útiles.

De forma adicional, los padres, destinan dos mil 500 pesos anuales en la compra de juguetes, que durante los primeros 12 años de vida del niño se convierten en 30 mil pesos; más de 90 mil a 450 mil pesos en gastos por vacaciones. Fuente: Mario Mendoza y la columna: Mario Finanzas del 5 de febrero de 2013

4. El Retiro. En este rubro también existe una regla que dice que necesitarás 25 veces tus ingresos anuales actuales para conservar el nivel que tienes ahora para cuando te retires. Manteniéndonos con el mismo ejemplo de $200,000 anuales, deberás ahorrar $5000,000 para tu retiro. 

Como ves, debemos cuidar no sólo los gastos hormiga, de los que ya hemos hablado, sino los gastos grandes que influirán en la calidad de vida que llevaremos en los próximos años. 

A pesar de que el sistema capitalista está hecho para tener a la gente gastando, no somos tan indefensas ante él. Si analizas las fechas “peligrosas” durante todo un año, desde enero hasta diciembre, puedes programarte para no dejarte seducir y usar tu dinero en lo que te beneficie a ti. Del mismo modo, si analizas las grandes decisiones financieras que debes tomar: desde casarte, tener hij@s –cuántos, cuándo - , casa, auto, escuelas, retiro, tomando en cuenta TUS circunstancias, planes y necesidades personales, podrás generar condiciones más propicias para tener un futuro financiero más benigno, a pesar de las continuas crisis que vivimos en muchos países. 

Las claves, en mi opinión, son: informarnos en vez de, simplemente repetir las acciones que otras personas llevan a cabo e impedir ser manipuladas por la mercadotecnia…sí, es difícil, pero se puede.



((()))

lunes, 28 de octubre de 2013

MUJER Y DINERO: El sutil poder de la cultura



“La gran victoria del patriarcado ha sido hacer a las mujeres transmisoras de su propia subordinación a través de la educación que inculcan a sus hijas e hijos” 
... Nuria Varela (Feminismo para principiantes)



Hola, espero hayas tenido una estupenda semana. 

Te cuento que, después de unos meses de participar con esta excelente página, Crisálida Perenne, a través de mi columna de Mujer y Dinero, empiezo a tener algunos comentarios y, más que comentarios, reacciones de personas que conozco. Por eso, hoy he decidido hablar no directamente del dinero sino de por qué no sólo los hombres sino las propias mujeres aceptan la situación de la mitad de la humanidad no sólo como natural, sino como nuestro merecido. 

A pesar de que con mucha frecuencia me topo con esas reacciones de molestia, incomodidad o franco enojo, no puede dejar de sorprenderme porque quienes las manifiestan son… ¡mujeres! 

Cuando, se habla de hombres violentos, no falta las avispadas que digan “también hay mujeres violentas”, lo cual, además de ser una perogrullada –pues al ser humanas, también las hay violentas – pasan por alto que lo que está a discusión aquí es la impunidad de los hombres debido a los pactos patriarcales que los arropan; por las creencias, mitos y “verdades científicas” que naturalizan la violencia hacia la gran mayoría de las mujeres. Pasan por alto que los hombres son violentos porque pueden; porque las leyes “feministamente correctas” encuentran siempre salidas para impedir que los hombres paguen por su delito. Pasan por alto que, según algunos estudios, cada 18 segundos una mujer es maltratada en el mundo debido a que es mujer. 

Es impresionante el poder que tiene la cultura con sus sutiles mensajes a través de los más variados canales: anuncios en los diferentes medios de comunicación, los programas de todos los sistemas educativos del planeta. En un estudio que llevé a cabo mientras estudiaba la maestría en educación, hice notar, entre muchos otros indicadores de sexismo que pude observar en mi investigación, cómo, en todos los libros de texto, las niñas y mujeres aparecían en segundos planos en todas las ilustraciones mientras que niños y hombres se llevaban todos los primeros planos; hablé de cómo se apropian de los espacios escolares, por ejemplo, el patio de recreo que monopolizan con juegos bruscos mientras las niñas debían quedarse en la periferia, platicando, comiendo y esquivando pelotazos. Nadie dice nada porque lo ven como normal. 

Hay, aún, otra forma de naturalizar y justificar las diferencias con base en el sexo; lo cual, explica por qué las mismísimas mujeres no sólo las aceptan sino que, incluso, las defienden: las grandes mentes que, a través de la cultura “justifican” nuestro sometimiento con base en nuestra inferioridad constitutiva. En un magnífico libro de Jean Delumeau “El Miedo en Occidente”, leí que hay tres áreas del saber humano (aquí sí debería decir “del hombre”) que son especialmente misóginas: el derecho, la medicina y la religión. Yo agregaría la educación, pero el escritor menciona esas tres. (1989: 510). En todas ellas hay “razones” que explican por qué las mujeres son menos inteligentes, no deben ganar más dinero, deben permanecer en casa y hay que tener cuidado con ellas. Cuando leí esta parte, decidí escribir un artículo que titulé… 

“GALERÍA DE MISÓGINOS ILUSTRES” 

Empezaba yo diciendo que las mujeres - como otros grupos humanos expuestos a violencia e injusticia – no aceptan así, sin más la violencia que se les inflige: se necesita sustentar con “hechos” la inferioridad de dichos grupos para que la acepten, como dicen “flojitas y cooperando” 

Ha habido muchas instituciones culturales que se encargan de dar fundamento a esta realidad a través de mitos acerca de la maldad, la suciedad, la mala intención y la imbecilidad de las mujeres. Jean Delumeau – historiador francés, titular, durante 19 años de la cátedra Historia de las mentalidades religiosas en el Occidente Moderno – aborda, en el capítulo llamado “Los agentes de Satán: La mujer”, de su obra El Miedo en Occidente, todos los mitos, refranes, obras, literarias y creencias de un cáustico antifeminismo que forman la base de la aceptación de esas creencias acerca de las mujeres. Eso me llevó a, digamos, coleccionar todos los pensamientos contra las mujeres, cuya finalidad es que se acepte el lugar que culturalmente se les ha asignado pero buscan que sea percibido como algo natural, constitutivo de las mujeres y que, por lo tanto, se justifique todo tipo de aberrantes muestras de violencia hacia las mujeres por el hecho de serlo, nada más. …en fin, te invito a visitar esta peculiar galería. 

· Moebius organizó una suma de datos para probar “científica e irrefutablemente que la mujer es una débil mental fisiológica. Es, según él, algo que equidista entre la imbecilidad y el estado normal” Rosario Castellanos (Mujer que Sabe Latín. 1984:18) 

· San Agustín afirmaba que “la mujer es una bestia que no es ni firme ni estable” 

· Los judíos rezan en sus oraciones matinales: “Bendito sea Dios nuestro Señor por no haberme hecho mujer” 

· Aristóteles afirmaba: “La hembra es hembra en virtud de cierta falta de cualidades. Debemos considerar que el carácter de las mujeres padece de un defecto natural” 

· Santo Tomás decreta: “La mujer es un hombre frustrado, un ser ocasional” 

· Freud sostiene: “La mujer es un hombre mutilado que tiene envidia del pene”(Elisabeth Badinter en, “¿Existe el instinto maternal?”) 

· Rousseau en su obra “ El Emilio” (hablando de educación), dice: “Toda educación de la mujer debe ser relativa a los hombres…la mujer está hecha para ceder ante el hombre y soportar sus injusticias” 

· Tertuliano sostiene: “Mujer, eres la puerta del diablo. Has persuadido a aquél a quien el diablo no se atrevía a atacar de frente. Por tu culpa tuvo que morir el Hijo de Dios: deberías ir siempre vestida de duelo y harapos y abismarte en la penitencia, a fin de redimir la falta de haber sido la perdición del género humano. Fuiste tú quien tocó el árbol de Satán y la primera en violar la ley divina”. 

· San Juan Crisóstomo dice: “No hay ninguna bestia salvaje tan dañina como la mujer” 

· A partir de Gregorio VI, se impone el celibato a los sacerdotes, entre otras razones (también las hay de la más pragmática índole financiera), por considerar a las mujeres “abyectas y de carácter peligroso”. 

· El historiador LévyBruhl escribió que “En las sociedades primitivas, salvo pocas excepciones, no existe impureza más terrible que la de la mujer durante su indisposición periódica” 

· Plinio el viejo, ¡Padre de la cultura naturalista del Renacimiento, nada menos!, escribió: “El contacto con la sangre menstrual agria el vino, los cultivos quedan estériles, las semillas se secan en los huertos, los enjambres de abejas mueren, incluso el bronce y el hierro se oxidan y un olor horrible llena el aire, si lo prueban, los perros enloquecen y las perras quedan infectadas con un veneno incurable”. Revista FEM, Lydia Cacho. 

· Las instrucciones a los confesores de San Carlos (Siglo XVII) aconsejan un comportamiento del sacerdote respecto a la mujer asentando: “En un conflicto conyugal, el confesor nunca quitará la razón al marido delante de su esposa aunque éste sea la persona más culpable del mundo”. 

· En Namur, una ordenanza urbana de 1687 prohíbe a las maestras de escuela enseñar a los muchachos: “sería indecente”. 

· La legislación veneciana y la de Oriente aseguran que “como testigos, las mujeres son menos creíbles que los hombres” 

· El juez Jean Wier declara: “Es la fuerza de la codicia bestial la que ha reducido a la mujer a esos extremos, para gozar de esos apetitos o para vengarse”.(la brujería: en realidad eran curanderas y médicas antes de que el patriarcado las difamara para quitarles poder) 

· Platón duda en colocar a la mujer entre los humanos o entre las bestias. 

· En la época de Petrarca, el miedo a la mujer aumenta, dice Jean Delumeau: “Los cristianos toman consciencia de los peligros que amenazan a la Iglesia y ordenan una libido más refrenada que nunca, la cual se transformó en agresividad. Seres sexualmente frustrados que no podían dejar de conocer las tentaciones, proyectaron sobre otras lo que no querían identificar en ellos mismos. Pusieron delante de ellos chivos expiatorios a quienes podían despreciar y acusar en su lugar. La mujer: un ser predestinado al mal” Jean Delumean (1989: 486) 

· San Crisóstomo y Lactancio: “Toda la malicia no es nada junto a una malicia de mujer” “…la mujer, ¿qué otra cosa es sino la enemiga de la amistad, la pena ineluctable, el mal necesario, la tentación natural, la calamidad deseable, el peligro doméstico, la plaga deleitable, el mal de la naturaleza pintado en colores claros?...Una mujer que llora es una mentira. Una mujer que piensa, sólo piensa en el mal”. 

· El Malleus Maleficarum(El martillo de los brujos)fue escrito en 1486 por dos monjes dominicos. Es un libro que demoniza a la mujer y, por lo tanto, justifica la caza de brujas. La Inquisición, la hoguera, la tortura, mental y física, de la cruzada contra la brujería: detrás de cada uno de los actos sanguinarios se encontraba este libro:justificación y manual de instrucción. En algunos de sus pasajes se lee: “Si no existiera la malicia de las mujeres, incluso sin hablar para nada de las brujas, el mundo se libraría de innumerables peligros” “La mujer es una quimera…su aspecto es hermoso; su contacto, fétido, su compañía, mortal”… “Es más amarga que la muerte”. Fue un libro consentido por bula Papal de Inocencio VIII Summis Decerantes. Otras “verdades” acerca de las mujeres de las que da fe este libro es: “La razón por que la mujer es más susceptible a las manos del demonio, es porque es más carnal que el hombre”.... “como claro resulta de sus varias abominaciones”...”Debe señalarse que hubo un defecto en la formación de la mujer, ya que esta fue hecha de la costilla del hombre, curva. Por ello la mujer es un animal imperfecto...y siempre engaña”…Según ellos… “Femenina, por etimología, significa de fe menor. (Fe y Minus.)” Los tres vicios de la mujer: la infidelidad, la ambición y la brujería. .... por ello es un animal insaciable... de temperamento ardoroso, para saciar sus abominables apetitos…por ello es casi siempre adúltera y concubina de demonios...” Este libro atacaba, también, a judíos, gitanos, paganos, y otros grupos... que ponían el peligro – según ellos “la fe verdadera” (en realidad, su enorme poder sociopolítico). 

· DePlanctuEcclesiae. Escrito por Álvaro Pelayo de la orden de los Franciscanos. Es, según Delumeau, el documento de mayor hostilidad eclesial contra las mujeres. El libro II, según Delumeau, es “Una larga queja, una letanía de reproches dirigidos a las hijas de Eva”… “Un sexo peligroso, une a sus encantos naturales los recursos de su arte diabólico, ataca sin pudor, trafica con su virtud y se disputa la humillante ventaja de ablandar a nuestro héroe y corromper su corazón” En el libro “Sexo y Razón”, escrito por Francisco Vázquez García, traduce y describe este libro y comenta que la visión de las mujeres como una amenaza, como un peligro “Fue una tendencia de opinión oficial en la Iglesia medieval” que se ve reflejada en el libro de Álvaro Pelayo al cual describe como “un furibundo catálogo de cientos de vicios de las mujeres, agentes del mal y de la perversión de las costumbres. Para tal catálogo, dice Vázquez, “(Pelayo) no tuvo más que recurrir a los textos del Viejo Testamento, a San Pablo o a Los Padres de la Iglesia. 

· El predicador alsaciano Thomas Murner: “La mujer es un diablo doméstico, es el cebo de que Satán se sirve para atraer al otro sexo al infierno” 

· San Pablo: “Las mujeres, sométanse a sus propios maridos, como al Señor; pues el varón es cabeza de la mujer, como también Cristo, así también las mujeres a sus maridos en todo” (Efesios, V, 22-24) 

· San Pablo. Cor. XIV, 34-35 “Las mujeres en las iglesias callen, pues no les está permitido hablar; antes muestren sumisión, como también la ley lo dice”. En Tim. II, 11-14, “La mujer, escuchando en silencio, aprenda con toda sumisión; a la mujer no le consiento enseñar ni arrogarse autoridad sobre el varón, sino que ha de estarse tranquila en su casa”. 

En aquel entonces no se contaba con la televisión, noticieros que nos “informan” con Internet, con revistas, libros, espectaculares y demás parafernalia de nuestros tiempos para domesticar las mentes y llevar a todo un pueblo a “pensar” de una misma forma. ¿De qué se valían entonces? Pues, según Jean Delumeau, del sermón: “medio eficaz de cristianización a partir del siglo XIII, difundió sin descanso y trató de hacer penetrar en las mentalidades el miedo a la mujer. Los sermones expresaron de mil formas el temor duradero que los clérigos comprometidos a la castidad experimentaban ante el otro sexo. Para no sucumbir a sus encantos lo declararon incansablemente peligroso y diabólico. Este diagnóstico conducía a extraordinarias contraverdades y a una indulgencia singular respecto a los hombres”. (1989: 486-510) 

Y todos esos vejestorios de hace cientos y cientos de años siguen influyendo en el ánimo de mujeres y hombres por igual porque todos los mediatizadores de la cultura (escuela, familia, medios de comunicación, iglesia, ciencias – duras y no – que “demuestran” lo defectuosas que somos las mujeres, que sataniza, psicologiza, patologiza todo lo que con nosotras tiene que ver) siguen echándole leña al fuego de su discurso misógino ¿Es de extrañar, entonces, que toda esta mentalidad misógina siga vivita y coleando? ¿Será suficiente “evidencia” para justificar todos los tipos de violencia? ¿Se entenderá por qué hoy por hoy seguimos las mujeres ganando menos haciendo trabajo igual al de los hombres y habiendo estudiado lo mismo que ellos? ¿Tiene más sentido ahora que el trabajo reproductivo siga siendo gratuito? ¿A la luz de esta visión del mundo y de las mujeres, es descabellado pensar en los cuerpos de las mujeres como propiedad de la cultura toda, excepto de ellas mismas? ¿Puede entenderse por qué las mismas mujeres dan crédito a esas “verdades” pasando por alto su experiencia de primera mano en esto de ser mujeres? 

¿Por qué será necesario difamar así a las mujeres? ¿No es suficiente con violentarlas físicamente para someterlas? Todo lo anterior tiene como objetivo deshumanizar a las mujeres pues es la única manera en la que se puede ejercer violencia contra ellas. Nadie veja a otra persona que considere como su igual; por lo tanto, digna, respetable y humana. Al degradar a las mujeres, al deshumanizarlas (tal como se entrena a los soldados para que aprendan a ver a los soldados enemigos y a la población civil como menos humanos), el hombre deja de sentir culpa o remordimiento y puede, entonces, humillarla y lastimarla sin escrúpulo alguno. Lo más triste de todo esto es que las mujeres que crecen escuchando esos mensajes desde mucho antes de que hagan uso de su juicio crítico, también aceptan su naturaleza inferior; también sienten desprecio por otras mujeres – y por sí mismas - ; también justifican la violencia infligida a otras mujeres; también se suscriben a la creencia de que las mujeres son traicioneras, sucias, malas y chismosas porque son mujeres; también desconfían de otras mujeres; también ejercen violencia secundaria al culparlas a ellas – las víctimas de cualquier tipo de violencia – de provocarla; también piensan que “mujeres juntas, ni difuntas”.
¿Pero qué pasó con toda esa energía de vida de las diversas olas del feminismo? ¿Por qué hoy tenemos esta especie de feminismo edulcorado, feminismo light, feminismo políticamente correcto, feminismo institucional – qué contrasentido - feminismo aquiescente y complaciente que desprotege a todas – en especial a las más vulnerables entre las vulnerables: las niñas y las jóvenes (aunque las viejas también contamos ¿eh?). No estoy diciendo que salgamos a las calles a manifestar inconformidades – aunque no tendría nada de malo en sociedades que se asumen democráticas – sino que no abandonemos la visión crítica de nuestra condición en tanto mujeres en un mundo androcéntrico. ¿Por qué se han recrudecido la violencia estructural e ideológica y, por lo tanto, física, psicológica, económica, sexual, laboral hacia todos los grupos vulnerables pero, especialmente, hacia las mujeres? El país está lleno de cruces rosas y nadie se inmuta por esas desapariciones, violaciones y matanzas de mujeres sólo porque son mujeres: nos hemos desensibilizado.

El neoliberalismo, que pertenece a la visión de la ultraderecha conservadora y mercantilista a través de la cual todo es una mercancía: TODO, tiene mucho qué ver con esta indiferencia. Las personas, en general, no cuentan como seres humanos, cuentan en tanto clientes y cuentan en tanto fuerza de trabajo: nada más. Como exponeBethan Emmett, autora del informe de Oxfam (en inglés): “Las mujeres de los países pobres constituyen el motor del desarrollo y el progreso, asumiendo riesgos y trabajando duro para ofrecer todo lo posible a sus familias. Ahora, tanto sus vidas como las de sus hijos, son muy precarias”. Para que lo anterior sea posible, debe arrebatárseles todo lo que, con tanto trabajo habían ganado en derechos y visibilidad social, política, económica, sexual – en el más amplio de los sentidos. 

Las investigaciones preliminares realizadas en 10 países de Asia y América Latina sugieren que las trabajadoras de las empresas productoras para la exportación, como las del sector textil o de la electrónica, son las primeras en ser despedidas, sin finiquito ni indemnizaciones. En Asia, hay informes que muestran cómo los tratantes de blancas se acercan a estas mujeres que han sido despedidas de las fábricas y les ofrecen trabajar para ellos en países occidentales.

La Sra. Emmett también comenta: “Sin coberturas como el seguro de desempleo, las mujeres que se quedan sin trabajo se convierten rápidamente en indigentes. Si fallamos en nuestras acciones presentes para proteger los derechos de las mujeres que viven en la pobreza, esto repercutirá negativamente en el desarrollo en general, además de en las vidas de estas mujeres y de sus familias en concreto”. 

“Ahora una persona tiene que realizar el trabajo de 3 por el mismo sueldo, y con los empresarios presionando, de forma que cualquier fallo es susceptible de provocar su despido. De esta forma se eximen de pagar indemnizaciones por despido”Bethan Emmett.

Todo lo anterior me consta y no trabajo en sweatshops – maquilas - precisamente. Se aseguran de que tengas el suficiente miedo como para aceptar cualquier atropello y si saben que eres cabeza de familia y que si tú no trabajas tú y tu familia no comen, abusan más aún (lamentablemente, algunos jefes son jefas).

En cuanto a las mujeres que tienen una situación laboral un poco más holgada, se les distrae con la moda, con el consumo, con la apariencia: ahora que ya tienen recursos propios y que podrían usarlos para su desarrollo y protección, el sistema neoliberal, patriarcal y mercantilista que vivimos, las distrae con productos que no necesitan, con dimensiones corporales imposibles que las mantienen ocupadas y en vilo otra vez para ser aceptadas por el mundo patriarcal. 

No ha habido muchos cambios para las mujeres: los hay más de forma que de fondo; ahora el mundo entero es feministamente correcto: tenemos el día contra el cáncer de mama, el día en contra de la violencia hacia las mujeres; el día del cáncer cérvico-uterino… y da la impresión de que ya estamos mejor pero no es así. Hay muchas mujeres que mueren contagiadas por sus maridos pues no se supone que tengamos derecho de exigir el uso del condón a la pareja. Las mujeres son violadas y embarazadas y si abortan, deben hacerlo en condiciones peligrosas para ellas: ellos, jamás asumen responsabilidad alguna. Y, para colmo, muchas mujeres no quieren ser asociadas con el feminismo ¡Ni lo mande Dios! Aún piensan que feminismo es odio hacia los hombres; aún piensan que feminismo es equiparable al machismo; aún piensan que el feminismo es el causante de la desintegración de la armonía familiar. ¡De cuál armonía familiar estarán hablando! si se sabe que el lugar más peligroso para las mujeres y las niñas no son las calles oscuras sino sus propias casas. Así, más de 5.000 mujeres mueren cada año, asesinadas por su padre, hermano o marido, por desobediencia o conducta considerada vergonzosa, particularmente y nadie se inmuta; en cambio, cuando es una mujer la que incurre en esos delitos, se crean mitos espeluznantes. No digo que sea correcto, sólo hago notar cómo interpretan las conductas según si quien las lleva a cabo es un hombre o una mujer. En Francia, según ciertas estimaciones, 6 mujeres mueren cada mes asesinadas por sus compañeros. En Europa, las mujeres de 15 a 44 años tienen más probabilidades de morir a causa de la violencia conyugal que de los accidentes de coches, los cánceres, la guerra y la malaria juntos. De todos los crímenes cometidos anualmente allá, el 25% son productos de la agresión de un hombre sobre su esposa o compañera. El 70 % de los asesinatos de mujeres son perpetrados por sus compañeros. Fuente: Otramerica.

¿Y en México? Tan sólo en el Estado de Oaxaca, del año 2010 hasta la fecha, han sido asesinadas más de 200 mujeres, adolescentes y niñas, lo cual equivale a una cifra promedio de 6,7 muertas al mes.La dinámica no es muy distinta a nivel nacional ya que, según el Estudio Nacional Sobre las Fuentes, Orígenes y Factores que Producen y Reproducen la Violencia Contra las Mujeres, nueve entidades del país registran una tendencia creciente de asesinatos de mujeres: Chiapas, Chihuahua, Distrito Federal, Durango, Guerrero, Michoacán, Oaxaca, Sinaloa y Sonora.(Fuente: Otramérica de sur a norte) 

El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio reportó que entre 2005 y 2010 hubo 1.003 presuntos casos de Feminicidios sin registro de responsables detenidos.“La violencia tiene muchas caras, la violencia está en nuestras casas, en nuestras instituciones, en las escuelas. Todas las formas de violencia se practican a la luz del día, con el permiso de autoridades, y con el permiso de la propia ley”, dice un grupo de mujeres que protestaba en el Estado de Oaxaca el 15 de octubre de 2013. (Fuente: Otramérica de sur a norte). 

Ante todo esto, ser feminista y reportar, hacer visibles todos los atropellos de que somos objeto por ser mujeres (y más aún cuando se es mujer, pobre, vieja e indígena ¡todos los agravantes de representar a la otredad!) no es ir en contra del orden, de la familia y las buenas costumbres: es luchar por la vida y el derecho a la paz, la seguridad y la felicidad de las mujeres de todas las edades y grupos étnicos; es no volver la cara para otro lado cuando vemos que hay mujeres que están muriendo por golpes pero también por hambre porque entonces nosotras, mujeres, somos cómplices de violencia contra las mujeres.


Un abrazo y que tengas una maravillosa semana, 

Mercedes



((()))

¡No te pierdas esta historia!

¡No te pierdas esta historia!
PRÓXIMAMENTE

¿DIVORCIO A LA VISTA? ¡PREPÁRATE!

Nuestro perfil en Facebook

Nuestro perfil en Facebook
Noticias y Actualizaciones diariamente

Dale LIKE y ÚNETE

Dale LIKE y ÚNETE
Fan Page

Visita el blog Crisálida, una esperanza perenne...

Visita el blog Crisálida, una esperanza perenne...
Con más artículos informativos

GUATEMALA: ¡DENUNCIA!

ARGENTINA

CHILE

URUGUAY

ESPAÑA

No lo maquilles!

Cristina Siekavizza (Reportaje sobre su desaparición)

Mindy Rodas: ejemplo brutal de violencia contra la mujer

TWITTER

Artículo en Mujeres Publimetro

Mi colaboración en Mujer Af

Powered By Blogger