visita

MUJER SIN CADENAS es un blog de "Crisálida Perenne", que es una marca registrada de acuerdo a las leyes mexicanas.

México

México

MUJER SIN CADENAS: 2o. lugar Categoría Gráficos del Premio Mujer y Publicidad 2011

AVISO IMPORTANTE

AVISO IMPORTANTE

Página Web Crisálida Perenne

viernes, 9 de diciembre de 2011

Los derechos humanos, un derecho fundamental de TODAS las mujeres





Los derechos humanos, un derecho de la mujer”, fue el claro mensaje de la Cuarta Conferencia Mundial de la ONU sobre la Mujer celebrada en Pekín del 4 al 15 de septiembre de 1995. La conferencia aprobó la Declaración y la Plataforma de Acción de Pekín que, entre otras cosas, buscan garantizar los derechos humanos de la mujer. (Informe publicado por Amnistía Internacional en marzo de 1996).

Los Derechos Humanos son una serie de atributos, prerrogativas y libertades que tienen todas las mujeres y los hombres, por el simple hecho de existir; los cuales son indispensables para llevar una vida digna.

10 de Diciembre, conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos, un excelente motivo para reflexionar, una vez más, sobre la problemática particular de las mujeres.


Hablamos de Derechos Humanos de las Mujeres porque aún cuando los derechos son aplicables a todas las personas, existen en la práctica diversos factores que discriminan a las mujeres del reconocimiento y goce de éstos.

Si bien mujeres y hombres tienen los mismos derechos desde que nacen y durante toda la vida, ambos viven situaciones y condiciones diferentes. Las mujeres han vivido situaciones de subordinación y exclusión con relación a los hombres, lo que ha generado que no puedan ejercer sus derechos en igualdad de condiciones.



La problemática de los derechos humanos de las mujeres es a la vez la misma y distinta que la de los hombres. Como los hombres, las mujeres son víctimas de represión, tortura, desapariciones, violencia, hambre. Sin embargo, las mujeres también son víctimas de métodos represivos particulares, tales como la violación sexual, el embarazo forzado y, sin duda, la discriminación cotidiana. Las mujeres trabajan más, ganan menos, y muchas veces no tienen el derecho a su vientre, a su nombre, a sus hijos.

Pese a que somos humanas, las mujeres hemos tenido que pelear por nuestros derechos. En 1789 cuando se proclamó la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, luego de la revolución francesa, las mujeres quedaron fuera de ese pacto social y, desde ese momento, la lucha ha sido ardua. Olimpia de Gouges murió en la guillotina, y muchas otras mujeres también han muerto por hacer valer unos cuantos derechos.


El disfrute pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales de las mujeres y las niñas debe constituir una prioridad para los gobiernos y las Naciones Unidas, con el fin de alcanzar el hasta hoy utópico ideal de la equidad de género. Los gobiernos no sólo deben abstenerse de violar los derechos humanos de todas las mujeres, sino también trabajar activamente para promover y proteger esos derechos.

No obstante, y a pesar de tratados, convenciones y leyes, continúa observándose de forma sistemática en casi todos los países del mundo, la falta de respeto hacia los derechos humanos de la mujer; es una principal preocupación que requiere la adopción de medidas por parte de los gobiernos y la comunidad internacional.

Existen innumerables llamamientos en favor de la aplicación íntegra de todos los instrumentos de derechos humanos, especialmente la Convención de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer. También se ha destacado la importancia de garantizar la igualdad y la no discriminación, con arreglo al derecho y en la práctica, y la capacitación jurídica básica.

El reconocimiento de los Derechos Humanos de las Mujeres, muchos de los cuales hoy resultan tan familiares y cotidianos, ha significado una lucha tenaz y de gran esfuerzo por parte de muchas mujeres a lo largo de la historia...una lucha que continuará indefinidamente.

En México han sido varias las mujeres que han luchado incansablemente por lograr el reconocimiento y el respeto hacia los derechos del sexo femenino, como Hermila Galindo, quien a principios del siglo XX pugnaba por el derecho al voto, el cual se consiguió hasta 1953, luego de una movilización de más de 35 mil mujeres.



El proceso hacia la exigibilidad de los derechos humanos de las mujeres es un camino que continúa transitándose hoy en día desde diversos espacios, teniendo como principales protagonistas a las mujeres.


¡Las mujeres tenemos derecho a tener derechos¡

Derecho a la Educación
Tienes derecho a recibir educación sin ser discriminada por condición social, de clase u origen ético.
Que no te limiten, hay oportunidades para que alcances altos niveles educativos. No se vale que te digan “Para qué estudias, si te vas a casar”.

Derecho a la Salud
Tienes derecho a recibir un trato digno, con respeto y con calidad por parte del personal del servicio médico al que acudas, ya sea privado o público.
Tienes derecho a recibir información, atención y tratamiento para las enfermedades específicas de las mujeres, como es el cáncer de mama y el cáncer cérvicouterino, entre otras.

Derecho al Desarrollo

Como mujer tienes derecho a obtener bienes y propiedades.
Tienes derecho a que se reconozca el trabajo doméstico, como fuente importante de desarrollo familiar, social y comunitario.

Derecho al Trabajo
Tienes derecho a recibir un salario justo e igual al de los hombres, por el mismo trabajo.
Tienes derecho a no ser despedida por estar embarazada o por presentar alguna enfermedad, como por ejemplo VIH.
Tienes derecho a no ser discriminada por el hecho de ser mujer.
Tienes derecho a negarte al examen de no gravidez para ser contratada.

Derecho a la Participación Política
Tienes derecho a participar políticamente y en la toma de decisiones en los ámbitos comunitario y social.
Tienes derecho de fomentar el liderazgo y participación comunitaria de las mujeres.
Tienes derecho a ser representada, que se tomen en cuenta las condiciones, demandas y necesidades de las mujeres en la formulación de políticas públicas.


Derecho a una vida Libre de Violencias
Tienes derecho a vivir una vida libre de todo tipo de violencia en todos los ámbitos: familiar, educativo, laboral, comunitario e institucional. La violencia es un abuso de poder en contra de las mujeres que limita el acceso a los derechos. No importa si no conoces a la persona agresora, si es tu pareja, novio, hijo, amigo, jefe, vecino o servidor público. Nadie tiene derecho a maltratarte, agredirte o lastimarte física, sexual o emocionalmente.


Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos
Tienes derecho a recibir una educación sexual laica, objetiva, científica y veraz. Desconfía de aquellas personas que te dicen por ejemplo que “la sexualidad es pecado”.
Tienes derecho a ejercer tu sexualidad de forma responsable, libre e informada.
Tienes derecho a ejercer tu maternidad sin presiones ni condicionamientos. Derecho a decidir si quieres o no ser madre, el número de hijas o hijos, el tiempo y la persona con quien quieras tenerlos; o bien, elegir tu maternidad sin pareja.
Tienes derecho a emplear el método anticonceptivo que tú elijas, si n presión de tu pareja.
Tienes derecho a la Interrupción Legal del Embarazo hasta las doce semanas de gestación.


...entre muchos otros más.

Reflexionemos: ¿Por qué algo tan obvio, tan fundamental e imprescindible por el simple hecho de existir como lo son los derechos humanos, constituye una meta tan difícil de alcanzar para la mayoría de las mujeres que habitamos este planeta, convirtiéndolos en una eterna e incansable lucha por el reconocimiento y el respeto a nuestra dignidad e integridad como seres humanos y, sobre todo, como mujeres?.



Gran promotora de los derechos humanos de las mujeres
Patricia Galeana, historiadora y Consejera de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, galardonada por su contribución a la defensa de los derechos humanos, en especial de las mujeres por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal con la “Medalla al Mérito Ciudadano 2011”, expuso en el mes de Noviembre de este mismo año, un magistral discurso sobre la falta de equidad, respeto al derecho de las mujeres y la deficiencia en la aplicación de políticas con enfoque de género, en una revolución silenciosa y pacífica que está lejos por concluir.

Discurso:
He sido una mujer afortunada. Nací en esta ciudad de México, una de las urbes con más historia y fuerza cultural del mundo, que es hoy la ciudad más abierta y tolerante del país y de buena parte de América Latina. Una isla en medio de la misoginia y del fanatismo. Nuestra ciudad va a la vanguardia de todos los estados del país en el tema de los derechos humanos de las mujeres. Aquí somos ciudadanas plenas, podemos decidir sobre nuestras vidas y se respetan las preferencias sexuales de cada persona.

México fue a la vanguardia continental en el reconocimiento de los derechos humanos de primera generación. Abolió la esclavitud en 1810; incorporó los derechos del hombre al Acta Constitutiva de la Federación de 1824 y estableció un estado laico con libertad de creencias en 1860. Fue el primer país en establecer en su Constitución los derechos sociales, llamados de segunda generación, desde 1917. Sin embargo, ha ido a la zaga en los derechos de las mujeres y de las comunidades indígenas.

Nuestro país fue de los últimos seis en América Latina en otorgar la ciudadanía a la población femenina, apenas hace 58 años, después de que la ONU señalara que no podía haber democracia en un país dónde más de la mitad de su población no era ciudadana. Este retraso ha tenido un impacto negativo en la situación de las mexicanas, y en el desarrollo de nuestra nación.

La reforma constitucional del 14 de agosto de 2001 dio menos derechos a las comunidades indígenas que el Convenio 169 de la OIT y de ocho constituciones de países de nuestra América.

Hoy la población femenina en México sigue sub representada en los tres poderes y niveles de gobierno. Sólo hay una gobernadora, de 32 entidades federativas. Han disminuido las mujeres en las secretarías de Estado y de 2 mil 436 municipios, sólo 5.3 por ciento están presididos por una mujer. De 16 demarcaciones capitalinas sólo una está administrada por una jefa delegacional.

En la Suprema Corte de Justicia de la Nación hay dos mujeres, de 11 ministros.

Nuestro país se encuentra por debajo de la cuota parlamentaria de género. En nuestra región, Argentina tiene 40 por ciento; Costa Rica, 36.8 por ciento y Perú 29.2 por ciento. México es superado también por Ruanda, con 48.8 por ciento; Mozambique, con 34.5 por ciento, y Tanzania, 30.4 por ciento.

En la 61 Legislatura de la Cámara de Diputados sólo 27 por ciento son mujeres. En el Senado, 21.6 por ciento, y en la Quinta Legislatura de la ALDF, sólo 25.7 por ciento. Por otra parte, no se cumple con el precepto constitucional que dispone que a trabajo igual corresponde salario igual. Tanto en los trabajos menos remunerados como en los niveles gerenciales, los salarios son inferiores para las mujeres, de 13 a 33 por ciento en promedio.

De todos los pobres, la mujer es la más pobre, pero sin el escaso ingreso generado por ellas, la pobreza extrema se elevaría al doble. El analfabetismo es mayor entre las mujeres, aunque cuando pueden ejercer su derecho a la educación, obtienen las mejores calificaciones.

Los feminicidios perpetrados desde hace dos décadas en Ciudad Juárez se han reproducido en otras partes del país, como en el estado de México. En Juárez pasaron de 117 en 2009 a 306 en 2010. En la capital de la República seis de cada 10 mujeres han sufrido algún tipo de violencia y nueve de cada 10 la sufrieron desde el noviazgo. La violencia familiar es el origen de la mayor parte de los males que aquejan a la sociedad, ya que es un factor criminógeno determinante. Detrás de las personas en reclusión se encuentra, casi siempre, una historia de violencia. Estos hechos son muestra palpable de la grave situación de discriminación que todavía enfrentan las mujeres mexicanas y lo mucho que nos falta por hacer.

Está demostrado científicamente que el rezago en las políticas públicas en materia de género es determinante en el desarrollo de los pueblos. En el informe de brecha de género elaborado por las Universidades Harvard y Berkeley para el Foro Económico Mundial de Davos, México se encuentra en el lugar 89 de 135 países. En participación económica de las mujeres, nos situamos en el 109.

Las mujeres no constituyen un grupo vulnerable más: son más de la mitad de la población, de ahí que su atención sea prioritaria y tenga un efecto determinante en la sociedad. Su desarrollo es la mejor inversión que puede hacer un Estado, por el efecto multiplicador que tienen.

Para generar una cultura de respeto a los derechos humanos de las mujeres, se deben realizar tres acciones paralelas indispensables: uno, actualizar el marco jurídico para que haya congruencia con los tratados internacionales que nuestro país ha suscrito en la materia, y que éste sea conocido por autoridades y por la ciudadanía, para que se cumpla; dos, establecer políticas públicas con enfoque de género, y tres, un sistema educativo formal e informal de promoción de los derechos de la persona humana.

Hay que tener presente que un pueblo llega tan lejos como su educación se lo permite. Por ello, desde que la ONU convocó a elaborar programas para la enseñanza de los derechos humanos, presentamos la propuesta de hacer un Museo de la Mujer, para difundir el conocimiento de la historia y de la situación de este grupo, con el objetivo de contribuir a generar una nueva cultura de respeto a sus derechos.

Gracias al apoyo del rector de la UNAM, el doctor José Narro Robles, el Museo de la Mujer abrió sus puertas el pasado 8 de marzo en nuestra ciudad, siendo el segundo espacio semejante en América Latina.

La historia de las mujeres en México y en el mundo fue una historia olvidada, hasta que en la segunda mitad del siglo pasado la doctrina social del feminismo buscó que la mujer fuera reconocida como sujeto y no objeto de la historia.

Buscamos que se conozca la historia de las mujeres y que se valore su contribución a la construcción del país, para fortalecer su imagen actual. En una palabra, hacerlas visibles como protagonistas.

Una nación sin historia es como una persona con alzheimer: no sabe de dónde viene ni adónde va. De ahí la importancia de contar con museos de la mujer, entendidos como un libro abierto para el pueblo. Necesitamos generar una mentalidad que supere la discriminación y la violencia.

La lucha de las mujeres en México por el reconocimiento de sus derechos ha sido larga y difícil, y aún no concluye. Ha sido una revolución silenciosa y pacífica. Desde tiempos remotos lucharon primero por sus derechos laborales, después por su derecho a la educación, por sus derechos políticos, y finalmente por su derecho a la salud, a una vida libre de violencia, por sus derechos reproductivos, por su dignidad.

Actualmente existen en nuestro país 18 estados con leyes que criminalizan a las mujeres, condenándolas hasta con 35 años de cárcel por decidir sobre su propio cuerpo, caso inédito en la historia penal de México.

De ahí la necesidad de que haya más instituciones y espacios como los que existen en nuestra ciudad, para contribuir a generar una cultura de respeto a la persona humana, independientemente de su sexo, etnia, religión, ideología o preferencia sexual.

Tenemos la obligación moral de abatir los rezagos que aún enfrentamos y extender los logros obtenidos a todo el país. La mejor forma de medir el grado de civilización de un pueblo es la situación de sus mujeres
.”

* Discurso leído luego de recibir la Medalla al Mérito Ciudadano de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.





MUJER:
Todas y todos estamos obligados a:


Respetar y exigir que se respeten nuestros derechos.
Adoptar nuevas medidas para promover los derechos humanos de la mujer, incluida la incorporación de una perspectiva de género en todos los programas y políticas pertinentes.
Alentar y apoyar el significado de los derechos humanos, a luchar en contra de la discriminación y de las violaciones basadas concretamente en el género.
Garantizar la existencia de marcos jurídicos y normativos a escala nacional que fomenten el pleno disfrute de todos los derechos humanos de las mujeres y las niñas.

¡¡CONOCE TUS DERECHOS Y HAZLOS VALER!!


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

¡No te pierdas esta historia!

¡No te pierdas esta historia!
Paga por PayPal y en efectivo por OXXO

¿DIVORCIO A LA VISTA? ¡PREPÁRATE!

Nuestro perfil en Facebook

Nuestro perfil en Facebook
Noticias y Actualizaciones diariamente

Dale LIKE y ÚNETE

Dale LIKE y ÚNETE
Fan Page

Visita el blog Crisálida, una esperanza perenne...

Visita el blog Crisálida, una esperanza perenne...
Con más artículos informativos

GUATEMALA: ¡DENUNCIA!

ARGENTINA

CHILE

URUGUAY

ESPAÑA

No lo maquilles!

Cristina Siekavizza (Reportaje sobre su desaparición)

Mindy Rodas: ejemplo brutal de violencia contra la mujer

TWITTER

Artículo en Mujeres Publimetro

Mi colaboración en Mujer Af

Google+ Badge